COMO SER UN BUEN EMPLEADO

¿QUÉ BUSCAN LAS EMPRESAS DE UN EMPLEADO?

 

¿Qué pasa cuando ya has encontrado empleo? ¿Quieres conservar tu posición actual por mucho tiempo? Después de la preocupación que supone estar sin empleo y su consiguiente búsqueda con tanto ‘ahínco’, quizás ahora lo que más te preocupa es poder conservarlo y ser siempre un buen empleado. Llegar a ser un empleado con éxito equivale a hacer funcionar correctamente una empresa propia. Comenzaré por guiaros con una serie de pasos para llegar a alcanzar ese éxito empresarial:

ser un buen empleado

 

Sé puntual. Nunca llegues tarde, siempre debes intentar llegar temprano, alrededor de unos quince minutos todos los días. Con esto consigues que si algún día te surge alguna urgencia o se te hace tarde, llegues a tiempo al trabajo.

Profesionalidad por bandera. No olvides que esto es un negocio, no un lugar donde jugar y pasar el rato. Todo el mundo habla, pero hay que saber diferenciar entre una persona con un buen carisma o personalidad, de una persona que deja sus obligaciones y tareas de lado durante todo el día. Aprovecha siempre el tiempo.

Críticas constructivas. Que te critiquen no es malo, si la crítica es constructiva muchas de las veces te va a proporcionar numerosas y valiosas ideas, para llegar a entender lo que la gente que está a tu alrededor espera de ti. Ampliará tus horizontes para llegar a conocer tus áreas débiles y poder mejorarlas.

Aprende. ¿A qué? Pues a saber hacer tu trabajo, busca información si algo se escapa en tu mente o para agrandar los conocimientos que ya posees. ¡Hazlo bien!

Contribuye. Empieza a ser parte de la solución, ten siempre una actitud positiva ante los problemas o errores, deja de quejarte y actúa de buena forma. Esta actitud siempre será bien vista por tus superiores.

Fuera la pereza. ¿Pereza? ¿Qué es eso? Levántate con ganas, dejar de hacer ruido contra el suelo de tanto arrastrar la desgana, ponte a trabajar y siéntete realizado. No hay mejor satisfacción que un trabajo bien hecho.

Calma. La calma es un buen camino que te guiará a través de las discusiones. Si ha ocurrido algo y tú llevas la razón pero la otra persona no lo entiende o no está en su mejor día, ten calma y nunca pierdas los papeles, contribuye a un dialogo fluido entre los dos hasta que se lo hagas entender o lo muestres correctamente, pero siempre sin discutir.

Ayuda. Si tienes nuevos compañeros en la empresa y tu tiempo te lo permite, ofrece ánimo y una pequeña guía para su nuevo comienzo, nunca está demás unos buenos consejos.

Olvídate de las llamadas personales. Sé una persona activa en todos los proyectos que se realicen en el trabajo, ofrécete y sé voluntario. Pero no olvides primero acabar tus tareas para que no se apilen.

Adáptate. Nunca tengas miedo a los cambios, cambiar es una parte de la dinámica que tiene cualquier empresa. Pregunta siempre que tengas una duda referente al nuevo cambio, ten una actitud de cara a aprender. No me cansare de decírtelo ¡Sé positivo siempre!

Organización. La organización siempre es un punto de partida para una buena base en tu trabajo. Utiliza una agenda donde poder apuntar todas tus citas o tareas, reuniones,  etc. Si te mandan un proyecto, establece unos plazos que vayas cumpliendo poco a poco hasta su entrega final.

 

 

No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.

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